Monumento a los Montejo no es patrimonio cultural, sí es símbolo de dominación, maltrato, explotación

El Investigador del INAH, Iván Franco Cáceres, expuso que el Monumento a los Montejo no cumple con los aspectos que marca la legislación para ser considerada patrimonio cultural y, en cambio, sí es símbolo de otras implicaciones que se tratan de ocultar, como la imposición de otra cultura, el maltrato, la explotación, abusos sexuales, que trajeron consigo los conquistadores.

Sin embargo, consideró que mientras la correlación de fuerzas políticas esté a favor de quienes impusieron esa estatua, difícilmente se quitará del lugar y lo que podría pasar es que algún grupo de ciudadanos, enojados, un día la tumben, pero como “la derecha católica que gobierna en la entidad, además controla medios, al día siguiente van y la ponen de nuevo”.

Por David Rico

Mérida, Yucatán, 15 enero de 2022.- Para el historiador y doctor en ciencias políticas, Iván Franco Cáceres, el Monumento a los Montejo no se puede considerar como patrimonio cultural, porque no se cumple lo que está estipulado en la legislación, pero tampoco la mayoría de la sociedad lo considera como tal y, polémica, disfraza su ideología que está relacionada con el maltrato, la explotación, los abusos sexuales, la imposición de una cultura, todo lo cual trajeron consigo los conquistadores.

Expuso que analizar este tipo de expresiones que se colocan en el espacio público, tiene varias complejidades, a nivel teórico y político.

–Lo primero que se puede decir es que, en términos de lo que es la legislación, no es un patrimonio cultural. Además, es una estatua que apenas se colocó hace diez años y que desde un principio generó mucha polémica.

–Las sociedades, en general, son las que consideran algo como parte de su patrimonio y está de acuerdo la mayoría y eso es loque se termina reflejando en una Ley, pero en el caso de esta estatua, como muchas otras, está disfrazada su ideología, pero, insisto, no puede ser considerada un patrimonio cultural en el que se reconozcan todos los yucatecos o los meridanos, expuso.

El investigador del INAH, agregó que este tipo de manifestaciones que son concreciones a través de estatuas, glorietas, que tienen significados implícitos, en este caso, relacionados con la conquista y la imposición de una cultura.

Sin embargo, consideró que en el caso de la estatua a los Montejo este hecho ha sido más visible, porque representa la figura de los seres humanos que ejecutaron la conquista y la dominación.

Dijo que hay otras estatuas con significados similares, como la que se erigió en honor a las haciendas, pero no se les ha puesto el mismo enfoque a los Montejo.

Otro aspecto en torno al tema, dijo, es la forma en la que se ocupa el espacio público, en este caso poniendo una estatua sin consenso ni democracia.

–Tenemos la forma en que se decidió, al cinco para las doce que salga el gobernante (César Bojórquez Zapata), precisamente porque sabían que iba a haber polémica y eso es lo que termina siendo la apropiación del espacio público; como un símbolo y significado específico, es polémica, dijo.

Expuso que ya han sido 10 años de polémica y probablemente esa estatua no se retire hasta que, como ha sucedido en otros países, haya un gobierno que tenga mayoría y en enfoque de que este tipo de monumentos se deben retirar, lo que ya ha pasado en otros países como Colombia, Venezuela, Brasil o Ecuador.

–Ya vimos como monumentos hacia conquistadores han caído, en Colombia, Venezuela, en Brasil, en varios países, donde hay una emergencia de movimientos con más contenido social; Ecuador es otro caso, dijo.

Franco Cáceres agregó que quienes piden que se retire la estatua están en su derecho, pero en la correlación de fuerzas políticas solo va poder ser suprimida a través de un consenso que se dé en la sociedad, partidos políticos, regidores y ayuntamiento.

–Pero mientras la correlación de fuerzas esté a favor de quienes la pusieron, yo veo muy difícil que se pueda quitar. Lo que podría pasar que un grupo de ciudadanos, enojados, un día tiren unas sogas y la tumben en la noche, pero con la derecha católica que gobierna en la entidad, además controla medios, pues al día siguiente van y la ponen de nuevo, dijo.

Expuso que es lo que ha pasado con las expresiones que se han dado del movimiento feminista, donde con 2 mil pesos o menos, mandan pintar o repintar las partes donde se pintaron demandas.

–Hay una correlación de fuerzas que determina como se ocupa el espacio público y cuando el espacio está dominado por un discurso de derecha, católico, identificado con estos líderes y actores sociales, van a terminar poniendo sus símbolos, mencionó.

Puso como ejemplo el monumento que está en la glorieta del CUM en el norte de la ciudad, que tiene un tinte meramente religioso, cuando se vive en un estado laico, pero es un tema que ni siquiera se discute.

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