Mérida debe revisar su pasado para no repetir errores
En la sesión solemne por el 484 aniversario de Mérida, el mensaje puso el acento en la memoria histórica y en los episodios de concentración de poder que marcaron al Cabildo colonial, con el llamado a evitar que esos excesos se repitan.
Por David Rico
Mérida, Yucatán, a 6 de enero de 2026.— Durante la sesión solemne del Cabildo por el 484 aniversario de la fundación de Mérida, el antropólogo Mario Humberto Ruz Sosa planteó que celebrar la ciudad también implica mirarla críticamente. Recordó que la historia municipal registra avances, pero también periodos en los que el poder se concentró en pocas manos y los cargos públicos se convirtieron, en la época colonial, en “propiedades” que se compraban y heredaban.
Al repasar la evolución del gobierno local desde el siglo XVI, subrayó que esas redes familiares cerraron el paso a otros sectores y distorsionaron el sentido original del Cabildo, pensado como un espacio para el bien común. Sin embargo, matizó que aun en medio de esas tensiones, el Cabildo consiguió mantener un orden institucional que permitió la continuidad de la vida pública y la organización de la ciudad, un legado que no debe darse por sentado.

El orador invitado hizo un recorrido histórico que inició con la fundación de la ciudad en 1542 sobre el asentamiento maya de T’Ho y abarcó los siglos de evolución institucional del Cabildo, desde su consolidación en el periodo virreinal hasta sus transformaciones a lo largo de la Colonia y los albores de la época moderna. Ese marco —afirmó— permite entender por qué la memoria histórica es indispensable para no repetir errores.
En la sesión solemne encabezada por la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada, la advertencia fue clara: sin memoria histórica, el futuro se construye con los mismos errores. Recordar esos episodios —dijo— no busca juzgar el pasado, sino entender cómo se deformaron las instituciones cuando el interés particular se impuso sobre la comunidad. Y, al mismo tiempo, subrayó la responsabilidad de quienes hoy gobiernan de preservar el orden que las instituciones lograron sostener a lo largo de los siglos.

El discurso concluyó con un llamado a reforzar los valores públicos, la transparencia y la responsabilidad institucional, para evitar que los titubeos y excesos del pasado encuentren eco en el presente. El antropólogo sostuvo que el legado del Cabildo —con sus aciertos y tropiezos— muestra que la estabilidad cívica es un patrimonio común que debe protegerse. “Cuidar que Mérida siga siendo una ciudad que ejerce con dignidad su papel en el sur del país es tarea de todos —pero, muy particularmente, de quienes la gobiernan—, porque a esta ciudad, llamada Ichcaansihó, la Faz del Cielo, le corresponde mantenerse a la altura de esa historia y de ese nombre”, señaló.
Durante el acto estuvieron presentes las y los regidores de Mérida, así como ex alcaldes y ex alcaldesas que han marcado distintas etapas de la vida política de la ciudad, entre ellos Manuel Fuentes Alcocer, Luis Correa Mena, Angélica Araujo Lara, Ana Rosa Payán Cervera, María Fritz Sierra y Alejandro Ruz Castro.
