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Por ignorar la clausura en Kinchil, Profepa amplió la denuncia contra CRÍO

Las violaciones fueron documentadas tras denuncias de la comunidad maya del lugar; la autoridad ambiental acreditó trabajos ilegales y daño a 13.7 hectáreas de vegetación forestal.

Por Redacción

Mérida, Yucatán, a 15 de enero de 2026.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) amplió una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra los responsables de un predio en Kinchil, Yucatán, donde, pese a una clausura vigente, continuaron trabajos de desmonte y preparación del terreno para un proyecto avícola vinculado a la empresa Productora Nacional de Huevo (CRÍO).

Tras denuncias de comunidades de la zona, inspectores federales realizaron diversas visitas de verificación y documentaron la violación reiterada de los sellos de clausura impuestos desde noviembre de 2025, luego de que se detectara la remoción total de vegetación forestal en una superficie aproximada de 13.7 hectáreas, sin autorización para el cambio de uso de suelo en terrenos forestales.

En una inspección realizada el 9 de enero de 2026, la Profepa constató que la clausura temporal total, ordenada el 12 de noviembre pasado, no había sido acatada y que en el sitio continuaban los trabajos con maquinaria pesada. Ante estos hechos, se aseguró de manera precautoria una retroexcavadora y un bulldozer utilizados para la nivelación del suelo, con fines de construcción de vialidades y futuras naves industriales para la crianza de aves. La maquinaria era propiedad de una empresa arrendadora y era operada por personal de una constructora contratada por la responsable del predio.

Durante una nueva visita de verificación, el 12 de enero, el personal de la autoridad ambiental acudió para corroborar que los sellos de clausura y aseguramiento permanecieran intactos. Sin embargo, trabajadores de la empresa constructora se negaron a recibir y firmar la orden de verificación. Además, solo se localizó el bulldozer, sin sellos de “bien asegurado” y en una ubicación distinta a la original; la retroexcavadora ya no se encontraba en el lugar.

Estos hechos fueron considerados por la Profepa como un incumplimiento grave y reiterado de las medidas de seguridad impuestas, así como una manipulación indebida de bienes asegurados por la autoridad. Ante ello, el 13 de enero la dependencia presentó una ampliación de la denuncia penal ante la FGR y anunció que dará seguimiento al caso en coordinación con el Ministerio Público federal.

El predio permanece bajo clausura, mientras avanzan las investigaciones por la afectación ambiental y el desacato a las disposiciones federales en materia de protección forestal.

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