Por un feminismo con conciencia racial y de clase

Por David Rico

Mérida, Yucatán, 25 agosto de 2022.- Judith Bautista Pérez, mujer zapoteca de la sierra norte de Oaxaca y coordinadora del Colectivo para Eliminar el Racismo (Copera) consideró que es necesario un análisis a fondo y un cuestionamiento a fondo del feminismo que es empujado por mujeres mestizas, de clase media y clase media alta y que sus agendas no son las mismas que las de las mujeres de los pueblos originarios.

“Se está perdiendo cuestionarse también al interior de que el feminismo está empujando por mujeres mestizas, de clase media y clase media alta; sus agendas no son las mismas que las de nosotras y no es una cuestión de confrontar, es una cuestión de que escuchemos y de que necesitan escuchar, no vale esta idea de que mira esa mujer que no sabe lo que quiere, es una dejada, etcétera”, expuso.

La también integrante del Centro Profesional Indígena de Asesoría, Defensa y Traducción (CEPIADET) señaló que se necesita un feminismo con ciencia de clase y con conciencia racial.

“Y hablo desde un lugar en el que no concibe otras formas de hacer política, en el que el trabajo de crianza es cuestionado per se y no es visto como un potenciador absoluto, transformador del capitalismo, porque el capitalismo dibuja la crianza, el trabajo de cuidado en un lugar que se subestima y para las comunidades es substancial, tiene que ver la reproducción de la vida y entonces, son preguntas yo creo que hay que hacerlas muy profundas y con mucha responsabilidad”, señaló.

En el marco del conversatorio “Hacia una agenda antirracista” que se llevó a cabo en Mérida expuso que, de forma errónea, se puede pensar que ella está en contra de la paridad, por ejemplo, pero la realidad es que primero hay que pensar qué significa este término, en qué contextos y ni siquiera los partidos políticos son ejemplos de la paridad, el sistema político mexicano no es paritario y, entonces, dijo, “¿por qué nos aplican el doble estándar a nosotros, porqué se nos vienen encima con leyes que violentan nuestros sistemas y que nos obligan a entrar en una lógica absolutamente transgresora de lo comunitario?”.

Dijo que es necesario hacer un cuestionamiento desde el lugar que las personas se ubican y desde dónde hablan y, entonces, ser honestos y honestas, en revisar la forma en que se reproduce el racismo, aunque no es que se haga de forma voluntaria.

“No somos racistas, eso sí, no lo somos, pero si reproducimos el racismo hay que identificar de qué manera lo reproducimos”, indicó.

Bautista Pérez añadió que hay que revisar qué significa aplicar el artículo segundo constitucional en términos de autonomía y libre determinación, por ejemplo, en el tema de la paridad.

“En Oaxaca, por ejemplo, los cargos son obligatorios, no es una cuestión de solo querer participar, es una forma diferente de ver lo político y obligar a una mujer a que ejerza un cargo y sin condiciones reales para poder ejercer, tanto dentro de la comunidad y, sobre todo, fuera de ella, es violento hacia las mujeres”, dijo.

De las personas que sufren el racismo, las que asumen los costos y efectos del mismo, ya hacen mucho por sobrevivirlo y, a pesar de ello, muchas veces se les cuestiona porqué dejan de hablar la lengua, pareciendo un reclamo y un reproche que aumenta la carga de los efectos del racismo.

“Entonces, la pregunta sería a la sociedad no indígena o no perteneciente a pueblos y naciones originarias, acerca de cuáles han sido los lugares en los que personalmente te ha afectado el racismo”, expuso.

En la parte de acceso a la justicia, dijo que el aspecto cotidiano del racismo se refleja en las sentencias de los jueces, los magistrados, que están tomando decisiones sobre asuntos que refieren a pueblos y comunidades indígenas.

“Tienen prejuicios, tienen historias que siguen sin cuestionar y tienen esos efectos tangibles que se concretan en la forma en como miras la ley y en como esos prejuicios, por ejemplo, los indígenas son automáticamente necios, salvajes, machistas, y las mujeres sumisas, no tienen capacidad de decisión y esas miradas derivan en una forma de concretar una sentencia”, expuso.

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