Selva y costa en riesgo: Profepa admite focos rojos ambientales en Yucatán
El delegado de la dependencia dijo que la presión sobre el territorio yucateco no se concentra en un solo punto, pero el sur del estado encabeza hoy las alertas ambientales. La deforestación y el cambio de uso de suelo ilegal, especialmente en municipios como Tekax y Tzucacab.
Por David Rico
Mérida, Yucatán, a 26 de febrero de 2026.- El delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente en la entidad, José Alberto González Medina reconoce afectaciones ambientales en diversas regiones del estado; el sur, particularmente Tekax y municipios aledaños, concentra la mayor presión por cambio de uso de suelo y desmontes
La presión sobre el territorio yucateco no se concentra en un solo punto, pero el sur del estado encabeza hoy las alertas ambientales. La deforestación y el cambio de uso de suelo, especialmente en municipios como Tekax y Tzucacab, mantienen en vigilancia permanente a la Profepa.

En entrevista, el funcionario reconoció que los focos rojos están distribuidos en distintas regiones, aunque admitió que el sur concentra una presión significativa en cuanto a desmontes y cambios de uso de suelo detectados en esa zona.
Focos rojos siempre va a haber; la cosa es atenderlos de manera pronta para prevenirlos y atenuarlos”.
Dijo que durante el último año la dependencia ha desplegado operativos en la costa, en municipios del sur y en zonas federales, además de realizar filtros carreteros forestales y acciones coordinadas con fuerzas federales y estatales.
“No solo atacamos lo que es la deforestación o el cambio de uso de suelo; vemos temas en materia de impacto ambiental, zona federal, desarrollos inmobiliarios y vida silvestre”, explicó.
Las acciones han incluido clausuras, inspecciones y procedimientos administrativos que pueden escalar a sanciones económicas o denuncias penales cuando se configuran ilícitos ambientales.
Subrayó que la instrucción de la procuradora Mariana Boy es priorizar la restauración ambiental por encima de la simple imposición de sellos de clausura.
“La prioridad de la Profepa es lograr la reparación del daño”, afirmó. Y precisó: “Que regrese a su estado natural como estaba el ecosistema antes de la afectación”.
En ese sentido, advirtió que los procedimientos no concluyen con la suspensión de actividades, sino que continúan hasta alcanzar resoluciones administrativas o penales, según el caso.
Aunque evitó proporcionar cifras actualizadas de hectáreas afectadas, González Medina confirmó que en la zona sur, incluyendo Tekax y municipios cercanos, se han detectado cambios de uso de suelo vinculados a actividades agrícolas a gran escala.
“Allá es donde tengo mi foco rojo, por así decirlo”, reconoció.
No obstante, insistió en que la problemática es estatal: la costa enfrenta presión inmobiliaria y ocupación irregular de zona federal; en otras regiones persisten desmontes y afectaciones forestales.
El escenario, admitió, obliga a mantener operativos permanentes durante lo que resta del año y en 2026.
La defensa del territorio, según la propia autoridad ambiental, dependerá en buena medida de la vigilancia institucional y de las denuncias ciudadanas que permitan frenar a tiempo la transformación ilegal de selva y ecosistemas costeros.
