Género y Derechos Humanos

11F: Conmemorar no basta, la igualdad en la ciencia exige ser prioridad política

“La desigualdad en la ciencia no es un problema individual; es un desafío de política pública”, advirtió la titular de la SECIHTI, Geovanna Campos.

Por David Rico

Mérida, Yucatán, a 11 de febrero de 2026.- El 11F dejó claro en Yucatán que hablar de mujeres y niñas en la ciencia no es un acto simbólico ni una fecha en el calendario institucional. Es una definición de rumbo. Durante la Conmemoración del Día Estatal de la Mujer y la Niña en la Ciencia, autoridades estatales y representantes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) coincidieron en que cerrar la brecha de género en las áreas científicas y tecnológicas es una decisión de política pública que impacta directamente el futuro económico y social del estado.

La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del Gobierno de Yucatán, Geovanna Campos Vázquez, fue contundente al señalar que el sentido del evento trasciende la ceremonia. “Eventos como este no son sólo actos conmemorativos. Son profundamente políticos, en el mejor sentido de la palabra: hablan de prioridades, de visión de futuro y de un compromiso concreto con esta agenda”, afirmó.

Recordó que el 11 de febrero fue proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas con un doble propósito: visibilizar la brecha de género persistente en las áreas STEM, o CTIM: Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, y reconocer el papel clave que desempeñan las mujeres en la comunidad científica y tecnológica.

Sin embargo, los datos evidencian que la desigualdad estructural continúa. A nivel global, sólo una de cada tres personas dedicadas a la investigación científica es mujer. En México, apenas tres de cada diez profesionistas en áreas CTIM son mujeres, sólo el 35 por ciento del personal investigador es femenino y en sectores estratégicos como tecnologías de la información y la comunicación la participación se reduce al 17 por ciento.

Para Campos Vázquez, el problema no radica en falta de capacidad o vocación. “Esta brecha no se explica por falta de interés, talento o vocación. Se debe a barreras estructurales, sociales y culturales que siguen reproduciéndose y que limitan que más mujeres desarrollen su trayectoria profesional en estas áreas”, subrayó.

En ese sentido, advirtió que no se trata de decisiones individuales aisladas, sino de condiciones sistémicas que requieren intervención institucional. “La desigualdad en la ciencia no es un problema individual; es un desafío de política pública. Requiere respuestas colectivas, sostenidas y articuladas entre distintos sectores”, sostuvo.

Desde la perspectiva internacional, Isadora Zapata Escobar, representante residente del PNUD en México, reforzó la idea de que la igualdad de género en la ciencia es una estrategia de desarrollo y no únicamente una agenda de derechos. “Desde el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo estamos convencidos de que la igualdad de género en la ciencia no es sólo una agenda de derechos, sino también una agenda de desarrollo”, afirmó.

Zapata Escobar fue clara al vincular la participación femenina con los grandes desafíos globales. “Sin mujeres en la ciencia no hay innovación suficiente. Sin niñas en las áreas CTIM no habrá soluciones sostenibles a desafíos como el cambio climático, la seguridad alimentaria, la energía o el desarrollo productivo”, expresó.

Añadió que ningún país puede darse el lujo de desaprovechar el talento de la mitad de su población y que la evidencia internacional demuestra que una mayor participación femenina en ciencia y tecnología se traduce en mayor crecimiento económico, productividad, competitividad y cohesión social.

Ambas funcionarias destacaron que Yucatán ha decidido asumir este reto de manera estructurada. Desde 2023 se implementa en el estado el programa “Iguales”, en coordinación con la SECIHTI, autoridades educativas, docentes y comunidades escolares, con el objetivo de incentivar vocaciones científicas desde edades tempranas, generar referentes femeninos y desmontar estereotipos que alejan a niñas y adolescentes de estas disciplinas.

“Celebro estar hoy aquí porque he constatado que Yucatán ha decidido asumir este desafío y posicionarse como líder en esta transformación”, afirmó Zapata Escobar, al reconocer la voluntad del estado de colocar el conocimiento, la ciencia y la innovación con perspectiva de género como eje central de su proyecto de desarrollo.

El mensaje final fue inequívoco: si las niñas no acceden hoy a laboratorios, aulas tecnológicas y espacios de innovación, mañana no estarán en los centros de decisión científica ni en los sectores estratégicos que definirán la competitividad del país.

El 11F, insistieron, no es sólo una conmemoración. Es una declaración política sobre quiénes deben estar construyendo el futuro.

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