ATY sigue negociando para dejar de pagar kilómetros “de más”
La idea es pagar solo los kilómetros que se recorren; el esquema actual paga 270 km mínimos “garantizados” por unidad, aunque no se recorran, lo que presiona las finanzas.
Por David Rico
Mérida, Yucatán, a 13 de febrero de 2026.- La Agencia de Transporte de Yucatán trabaja en un cambio estructural del modelo de operación del sistema de transporte público, con el objetivo de dejar atrás el esquema de “kilómetro mínimo garantizado” y pasar a un modelo donde se pague únicamente por los kilómetros que realmente recorren las unidades.
El director de la dependencia, Jacinto Sosa Novelo, explicó que actualmente el esquema financiero contempla el pago de un mínimo de 270 kilómetros por camión, aun cuando la unidad no complete ese recorrido, lo que ha generado una presión importante sobre las finanzas del sistema.
La propuesta que se negocia con los concesionarios plantea un pago estrictamente proporcional al servicio prestado: si una unidad recorre 300 kilómetros, se pagarían 300; pero si solo recorre 145 kilómetros, el pago sería únicamente por esos 145. Con ello, se busca eliminar costos que no corresponden a la operación real del servicio.
Sosa Novelo señaló que las finanzas de la Agencia lograron estabilizarse para 2026 gracias al apoyo extraordinario del Gobierno del Estado, lo que permite garantizar la operación del sistema durante el año. Sin embargo, subrayó que el cambio de modelo es clave para lograr una sostenibilidad a mediano y largo plazo.
Actualmente, la Agencia mantiene mesas de trabajo con los concesionarios para avanzar en la modificación de este esquema de pago. El objetivo es que el sistema deje de absorber costos por kilómetros no recorridos y que el recurso público se utilice de manera más eficiente.
El funcionario añadió que la meta operativa es elevar la cobertura del servicio en la ciudad y su zona metropolitana, pasando de aproximadamente 77% a más del 90% de cobertura, lo que implicará ajustes en la operación, reorganización de rutas y, eventualmente, incorporación de nuevas unidades.
Este cambio de modelo busca mejorar la viabilidad financiera del transporte público en Yucatán y hacer más transparente la relación entre el servicio que se presta y el recurso que se paga.
