Cultura

Cuando el caballo se volvió yegua: 69 años luctuosos y 50 del monumento a Pedro Infante

El homenaje del 15 de abril en Mérida combinará música, tradición ciudadana y la colocación de una placa conmemorativa por los 50 años de la emblemática escultura.

Por David Rico

Mérida, Yucatán, a 13 de abril de 2026.- La conmemoración del 69 aniversario luctuoso del ídolo de México, Pedro Infante, tendrá este año un significado especial en la capital yucateca, pues además de la tradicional serenata se recordarán los 50 años del monumento ecuestre erigido en su honor, una obra que forma parte de la memoria colectiva de la ciudad y que también protagoniza una de las historias más peculiares del imaginario popular.

El festejo se realizará el próximo 15 de abril a partir de las 5:30 de la tarde en el sitio donde se encuentra el busto del artista, en la calle 62 por 89-A y 91, en el centro de Mérida. En ese lugar se reunirán vecinos, artistas y admiradores del cantante para participar en una jornada de música, espectáculo y homenaje que este año estará marcada por la develación de una placa conmemorativa por los 50 años del parque, del monumento y de las serenatas luctuosas que se han realizado de manera ininterrumpida desde 1976.

La historia del monumento se remonta al 19 de febrero de ese mismo año, cuando fue inaugurado durante el gobierno estatal de Francisco Luna Kan y la administración municipal de Federico Granja Ricalde. La obra surgió gracias a la iniciativa del actor mexicano Luis Manuel Pelayo, quien impulsó una campaña nacional para reunir llaves de bronce que serían fundidas en una escultura dedicada al intérprete.

La respuesta ciudadana fue tan amplia que el proyecto inicial, que contemplaba la elaboración de un busto, se transformó en una escultura ecuestre. El encargado de materializar la obra fue el escultor yucateco Humberto Peraza y Ojeda, quien ofreció realizarla sin cobrar honorarios. La pieza fue elaborada en la Ciudad de México y trasladada posteriormente a Mérida, donde se convirtió en uno de los símbolos culturales más reconocidos de la ciudad.

Con el paso de los años, el monumento adquirió no solo valor histórico y artístico, sino también un lugar especial en la memoria popular debido a un episodio ocurrido hace aproximadamente dos décadas. En aquel entonces, personas desconocidas intentaron llevarse la escultura completa, pero los vecinos de la zona lo impidieron. Tiempo después regresaron y lograron sustraer una parte específica del monumento, los testículos del caballo.

El hecho fue recordado hoy por integrantes del comité organizador y familiares del artista, entre ellos Toño Infante, sobrino del cantante, quien resumió el suceso con una frase que se volvió célebre entre los habitantes del barrio. Convirtieron en yegua al caballo de Pedro Infante.

La anécdota dio origen a una especie de leyenda urbana. Según los testimonios de vecinos, meses después apareció una pequeña escultura del tamaño de la pieza robada en un lugar cercano, lo que alimentó la versión de que el fragmento sustraído habría sido utilizado para crear otra figura. Aunque el relato se cuenta con humor, también refleja el apego de la comunidad hacia el monumento y su historia.

La conmemoración de este año busca precisamente reconocer ese vínculo ciudadano. Por ello se decidió colocar una nueva placa conmemorativa en la que se incluirán los nombres de Luis Manuel Pelayo, impulsor del monumento, y de Humberto Peraza y Ojeda, autor de la escultura, así como los nombres de fundadores, presidentes y presidentas del Comité Pro Festividades Plaza de la Canción Mexicana, quienes durante cinco décadas han mantenido viva la tradición.

El acto de develación de la placa formará parte de la ceremonia principal del 15 de abril, mientras que al día siguiente, el 16 de abril, se realizará el empotramiento definitivo de la misma en el sitio donde se encuentra el monumento.

Además de este momento simbólico, el programa artístico incluirá presentaciones de mariachis, ballet folclórico, actuaciones y números musicales inspirados en películas emblemáticas del artista como Los tres huastecos, Tizoc, La inocente y La mujer que yo perdí. También se proyectarán fotografías inéditas del proceso de elaboración del monumento y materiales audiovisuales sobre la vida y obra de quienes hicieron posible su creación.

La edición de este año marcará un momento significativo para los organizadores y vecinos de la zona, pues se cumplen 50 años del monumento, 50 años de la Plaza de la Canción Mexicana y 50 años de serenatas luctuosas ininterrumpidas. Se trata de una tradición ciudadana que ha sobrevivido gracias al esfuerzo colectivo y al cariño de generaciones que cada año se reúnen para recordar al ídolo popular.

Así, el homenaje por el 69 aniversario luctuoso de Pedro Infante no solo evocará la figura del artista, sino también la historia de una comunidad que convirtió un monumento en símbolo de identidad, memoria y cultura popular en Mérida.

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