Estela 18 de Uxmal llevará la identidad maya al Remate de Paseo de Montejo
Hoy se colocó la primera piedra de la réplica monumental de la pieza, cuya cara norte representa a la diosa Chak Chel; estará acompañada por vasijas cerámicas y busca reivindicar también el papel de las mujeres mayas.
Por David Rico
Mérida, Yucatán, a 14 de septiembre de 2026.– La identidad maya tendrá una nueva presencia en uno de los espacios más emblemáticos de Mérida con la colocación de la primera piedra de una réplica monumental de la Estela 18 de Uxmal, pieza cuya cara norte representa a Chak Chel, una figura asociada con la fertilidad, la abundancia, la producción de alimentos y la protección.
La ceremonia fue encabezada por la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada en el Remate de Paseo de Montejo, donde será instalada la reproducción, de mayores dimensiones que la estela original (3 metros aproximadamente), junto con vasijas cerámicas que formarán parte del conjunto.

La alcaldesa planteó que el proyecto busca hacer visible la raíz maya de Mérida y darle un espacio físico a una herencia que forma parte de la historia, el presente y el futuro de la ciudad.
“T’jo es raíz, origen, identidad. El pueblo maya es parte de nuestra historia, de nuestro presente y nuestro futuro”, señaló.
Patrón Laviada recordó que la actual Mérida se construyó sobre lo que fue la antigua ciudad maya de T’hó y sostuvo que, durante mucho tiempo, la presencia maya podía sentirse en el primer cuadro de la ciudad, aunque su representación física permanecía oculta entre las construcciones contemporáneas.

La idea de colocar la estela en este punto de Paseo de Montejo surgió, explicó, a principios de este año, después de un encuentro con los artesanos mayas Rodrigo (quien elabora la réplica) y Raymundo (hijo) y una conversación con el maestro Pepe Huchim.
Fue entonces cuando conoció detalles del hallazgo, en 2022, de la Estela 18 en Uxmal y de la representación de Chak Chel. La alcaldesa consideró que esa imagen reunía el significado que buscaba para un espacio emblemático de Mérida: una representación de la mujer como proveedora, protectora y fuerza creadora.

La pieza busca convertirse en un elemento monumental y visible en el espacio público. Su instalación estará acompañada por vasijas cerámicas en los cuatro puntos cardinales y en referencia a las vasijas que acompañaban el hallazgo original, con lo que se busca reforzar el vínculo de la obra con la cultura maya y no reducirla a un elemento ornamental.
Chak Chel y el papel de la mujer
Durante la ceremonia, José Huchim Herrera, director de la Zona Arqueológica de Uxmal, destacó el valor de la Estela 18 para recuperar la identidad maya en Mérida.

“Hay que enseñar, ilustrar, mostrar el camino para poder recuperar la identidad”, expresó.
Consideró especialmente significativo que la pieza llegue a Mérida porque la ciudad contemporánea se encuentra asentada sobre lo que fue T’hó, por lo que la estela puede convertirse en un nuevo referente de esa raíz.
Huchim Herrera explicó que la pieza corresponde a un periodo comprendido entre los años 700 y 800 después de Cristo y subrayó que en ella también puede observarse la importancia que tuvo la mujer en la sociedad maya.

La cara norte muestra a Chak Chel, mientras que otra de sus caras presenta un jaguar. Para el director de Uxmal, esta dualidad permite acercarse a distintas dimensiones simbólicas de la cultura maya y, particularmente, a la representación de una mujer vinculada con la fertilidad y la producción de alimentos.
Confió en que la presencia de Chak Chel en un espacio público de Mérida contribuya también a impulsar el empoderamiento y una mayor participación de las mujeres en los ámbitos público y social.

Las guardianas que estuvieron en el hallazgo
En la ceremonia también participó Nancy Aracelly Tzab, guardiana de Uxmal, quien recordó que se encontraba trabajando en la zona arqueológica cuando fue localizada la Estela 18.
Tzab destacó el trabajo realizado por las guardianas y demás trabajadores de Uxmal para recuperar y proteger la pieza, así como la importancia de que quienes viven y laboran cerca de la zona arqueológica sean parte de la protección de su patrimonio.
Su testimonio permitió vincular la nueva obra en Mérida con las personas que estuvieron directamente relacionadas con el hallazgo y cuidado de la estela en Uxmal.
Patrón Laviada también reconoció a las guardianas durante su intervención y recordó su reciente visita a Uxmal, donde pudo escuchar de ellas el vínculo que mantienen con el sitio arqueológico.
Destacó que uno de los aspectos que más le llamó la atención fue escuchar cómo las propias comunidades originarias han hecho suyo un patrimonio que siempre les perteneció.
La alcaldesa señaló que la llegada de la réplica al Remate representa, además, una oportunidad para generar espacios de mayor representatividad para las mujeres y para reconocer de dónde viene Mérida.
Por ello, consideró que el sitio no debe entenderse únicamente como el final de Paseo de Montejo, sino como un punto de partida.
“Mejor dicho, es el inicio. Y aquí vamos a iniciar con nuestras raíces, con ese profundo orgullo de venir de una cultura tan extraordinaria como es la cultura maya”, expresó.
Significado
La Estela 18 de Uxmal es un monumento tallado con dos deidades: Chak Chel y el dios Jaguar del Inframundo, o dios L. Chak Chel está vinculada con la lluvia, la fertilidad y la provisión de alimentos; como mediadora entre las personas y las fuerzas de la naturaleza, propicia los campos verdes y las condiciones necesarias para garantizar el sustento.
En la otra representación, el dios Jaguar del Inframundo transita entre los montes portando su mochila, en una imagen relacionada también con la distribución y el sustento. La presencia conjunta de ambas deidades permite aproximarse a una concepción maya en la que la naturaleza, la producción de alimentos y la subsistencia ocupaban un lugar central.
La incorporación de la Estela 18 en este punto de Mérida permitirá reivindicar la existencia de T’Hó como antecedente de la ciudad actual y hacer visible la profundidad histórica y cultural del territorio sobre el que se levanta la Mérida contemporánea.
A la vez, la presencia de Chak Chel abre una lectura sobre el valor y el papel de lo femenino en la tradición maya y sobre la participación de las mujeres en la construcción y desarrollo de la sociedad. Su representación en un espacio público de la ciudad coloca esa dimensión de la cultura maya en un lugar visible y cotidiano para quienes habitan y visitan Mérida.
