CulturaLocal

Hallan posible estructura ritual maya durante obras del Tren Maya en Yucatán


El vestigio de más de mil 500 años fue localizado cerca de Yaxché de Peón durante trabajos de salvamento arqueológico del INAH.

Por Redacción

Mérida, Yucatán, a 6 de mayo de 2026.- Una estructura arquitectónica que habría tenido funciones rituales y formó parte de una unidad residencial maya de hace más de mil 500 años fue identificada durante los trabajos de salvamento arqueológico vinculados al libramiento ferroviario hacia la Terminal Multimodal Progreso, en Yucatán.

El hallazgo fue realizado por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia durante el acompañamiento arqueológico a la construcción del servicio ferroviario de carga del Tren Maya, en el tramo que conectará las comunidades de Poxilá y Paraíso, al sur de Progreso.

De acuerdo con la Secretaría de Cultura federal, el descubrimiento aporta nuevos elementos sobre la organización social, las creencias y las dinámicas comerciales de antiguos asentamientos mayas del noroeste de Yucatán.

La coordinadora de los trabajos en el frente 1 del proyecto, Susana Echeverría Castillo, explicó que las investigaciones han permitido documentar diversos asentamientos en un corredor de aproximadamente 50 kilómetros, al poniente de Mérida.

Uno de ellos se localiza al norte de la comunidad de Yaxché de Peón, en el municipio de Ucú, donde arqueólogos y cerca de 150 trabajadores realizaron el reconocimiento de conjuntos domésticos distribuidos alrededor de patios.

En la zona fueron identificados restos de antiguas viviendas construidas con piedra caliza, de las que actualmente solo permanecen alineamientos de muros, cimientos y accesos.

Los especialistas consideran preliminarmente que el asentamiento corresponde al periodo Clásico maya, entre los años 400 y 750 d.C., a partir del hallazgo de una ofrenda integrada por una vasija y un collar elaborado con cuentas de concha y piedra verde.

Dentro del conjunto destacó una estructura cuadrangular de seis metros por lado, explorada por el arqueólogo José Luis Díaz Cruz, cuya disposición arquitectónica difería del resto de los espacios habitacionales.

El edificio presenta tres niveles superpuestos y una banqueta orientada hacia el conjunto residencial. Además, evidencias arquitectónicas indican que en su parte superior existió una pequeña habitación construida con materiales perecederos.

Durante la exploración también se localizó un “panucho”, pieza circular de piedra caliza utilizada como tapa lateral de un jobón o colmena tradicional maya, así como un arreglo de tres piedras planas colocado sobre una cavidad labrada en la roca madre.

Aunque no se recuperaron materiales en el interior de esa cavidad, los investigadores consideran que la estructura pudo destinarse a actividades relacionadas con la ideología y las creencias del grupo que habitó el sitio.

Por ello, el INAH propuso preservar el vestigio mediante técnicas de recubrimiento con geotextil para integrarlo al camino de servicio del proyecto ferroviario.

Echeverría Castillo indicó que construcciones similares han sido registradas previamente en áreas cercanas a Sierra Papacal y el Parque Científico y Tecnológico de Yucatán, donde pequeñas estructuras circulares sobre basamentos cuadrangulares han sido interpretadas como posibles altares.

La hipótesis de los especialistas es que estos asentamientos habrían estado vinculados con el antiguo sitio comercial de Chunchucmil, importante centro de intercambio entre la costa norte de Yucatán y poblaciones del interior de la península.

Según las investigaciones, estas comunidades pudieron funcionar como puntos de intercambio de productos marinos, como sal y pescado, por recursos agrícolas provenientes de tierras fértiles del interior.

Deja un comentario