SCJN ordena proteger a 17 comunidades mayas de Hopelchén por presencia de plaguicidas
El fallo unánime establece medidas para garantizar agua limpia y segura, además de un monitoreo permanente de plaguicidas altamente peligrosos en la región.
Por Redacción
Ciudad de México, 26 de agosto de 2026.- La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó proteger a 17 comunidades mayas de Hopelchén, Campeche, ante la presencia de plaguicidas en el agua para consumo humano y determinó que las autoridades ambientales deberán implementar medidas para garantizar el acceso a agua suficiente, salubre, aceptable y asequible.
En una decisión aprobada por unanimidad este miércoles, el Pleno concedió el amparo promovido por las comunidades, que desde hace varios años han exigido medidas para proteger su derecho al agua, al medio ambiente sano y a la salud frente a la presencia y exposición a residuos de plaguicidas altamente peligrosos.
El caso llegó a la Suprema Corte después de que el Juzgado Primero de Distrito en Campeche negó el amparo en julio de 2024. Las comunidades impugnaron esa decisión y posteriormente el asunto fue atraído por el Máximo Tribunal.
La Corte determinó que las autoridades ambientales deberán implementar diversas medidas para atender la problemática y garantizar el acceso al agua en condiciones de suficiencia, salubridad, aceptabilidad y asequibilidad.
Uno de los puntos centrales de la resolución es que la protección no se limita al glifosato, sino que comprende los plaguicidas altamente peligrosos presentes en Hopelchén.
El Pleno retomó principios ambientales como el de precaución y el in dubio pro natura, además de criterios sobre la inversión y distribución dinámica de la carga de la prueba.
La Corte consideró que en asuntos ambientales las comunidades no deben enfrentar cargas probatorias desproporcionadas y que los juzgadores pueden allegarse de los elementos necesarios para identificar posibles riesgos o daños.
El problema ambiental también tiene impacto en la apicultura, una actividad tradicional de las comunidades mayas de la región. Los habitantes han denunciado afectaciones a las poblaciones de abejas relacionadas con el uso de agroquímicos, en un conflicto que abarca la protección del agua, el suelo y los ecosistemas de Hopelchén.
Ordenan monitoreo permanente del agua
Entre las medidas establecidas está la creación de un sistema de información ambiental que incluya el monitoreo de los cuerpos de agua de Hopelchén.
La Comisión Nacional del Agua deberá realizar estudios y mantener un monitoreo permanente y sistemático de la calidad del agua en las comunidades, incluyendo los plaguicidas altamente peligrosos presentes, además de hacer públicos los resultados.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales deberá promover acciones dentro de sus atribuciones para garantizar el acceso al agua en condiciones adecuadas y participar en la generación de información ambiental sobre la región.
Por su parte, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, en coordinación con las autoridades sanitarias de Campeche, deberá ejercer acciones de regulación, control y vigilancia respecto de plaguicidas y fertilizantes.
También se establecieron obligaciones para las autoridades ambientales de Campeche y el Ayuntamiento de Hopelchén.
Un litigio de varios años
Las comunidades mayas de Hopelchén han mantenido durante años una disputa legal para exigir protección frente a la presencia de residuos de plaguicidas.
En julio de 2024, el Juzgado Primero de Distrito en Campeche negó el amparo al considerar que no se habían presentado pruebas periciales directas y suficientes para acreditar la contaminación.
La Suprema Corte modificó esa determinación al considerar que se había trasladado indebidamente la carga de la prueba a las comunidades y que los elementos aportados debían analizarse conforme a los principios ambientales y desde una perspectiva intercultural.
En su resolución, el Pleno retomó el Acuerdo de Escazú, la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, el principio de precaución y el in dubio pro natura, además de criterios sobre la inversión y la carga dinámica de la prueba y el papel activo de los juzgadores en asuntos ambientales.
El caso fue respaldado además mediante una petición en Change.org que reunió más de 56 mil firmas en favor de las comunidades mayas.
Con la resolución, la SCJN establece obligaciones concretas para las autoridades ambientales y refuerza la protección de los derechos al agua, al medio ambiente sano y a la salud de las comunidades de Hopelchén.
El asunto corresponde al Amparo en Revisión 283/2025, resuelto por el Pleno de la Suprema Corte este 26 de agosto de 2026.
