Tras muerte por ameba, Yucatán plantea regular lagos artificiales
A partir del caso registrado en el lago de Plaza La Isla, autoridades sanitarias y ambientales buscan establecer reglas para estos cuerpos de agua, con criterios de saneamiento, filtrado, vigilancia y manejo de fauna acuática.
Por Redacción
Mérida, Yucatán, a 3 de octubre de 2026.- El Gobierno de Yucatán comenzó a construir una propuesta de regulación para los lagos artificiales destinados a actividades recreativas, ante el crecimiento de estos espacios vinculados al desarrollo inmobiliario y comercial y después del caso registrado en el cuerpo de agua de Plaza La Isla.
La propuesta contempla establecer criterios para la vigilancia de la calidad del agua, el saneamiento, los sistemas de filtrado y el manejo de los ecosistemas acuáticos, además de definir mecanismos de supervisión para los espacios donde se desarrollen actividades recreativas.
El planteamiento surgió durante los trabajos de la Mesa Interinstitucional para la Conformación e Instalación de la Comisión Estatal de Agua Segura, impulsada por los Servicios de Salud de Yucatán para coordinar acciones de prevención y atención de riesgos microbiológicos y fisicoquímicos en el agua.

Durante la sesión se identificó la necesidad de fortalecer el marco normativo aplicable a los lagos artificiales destinados a la recreación y elaborar una propuesta de regulación con el respaldo de especialistas e instituciones académicas.
Los trabajos incluirán el diagnóstico de las condiciones de los ecosistemas acuáticos, la evaluación de su fauna, la revisión de los sistemas de filtrado y la supervisión de espacios recreativos y públicos.
El caso de Plaza La Isla aparece como antecedente de esta nueva revisión. En ese cuerpo de agua fue detectada Naegleria fowleri, conocida como ameba comecerebros, después de que un instructor de deportes acuáticos que tuvo contacto con el lago enfermara y posteriormente falleciera.
Por este caso, los Servicios de Salud de Yucatán sancionaron con 18 mil UMAs, equivalentes a 2 millones 111 mil 580 pesos, a la empresa responsable del espacio utilizado por Fornelos Wake Yucatán. Entre las irregularidades señaladas estuvieron deficiencias en la circulación y filtración del agua, ausencia de cloro residual libre y falta de programas y bitácoras de limpieza y mantenimiento.
Ahora, la revisión se amplía a otros cuerpos de agua artificiales. Dentro del diagnóstico de la mesa interinstitucional, el lago ubicado en el complejo Cabo Norte fue identificado como un asunto prioritario de atención.
En ese complejo opera el centro comercial La Isla Mérida, mientras que el cuerpo de agua, que alberga fauna acuática, fue utilizado para actividades recreativas por Fornelos Wake Yucatán.
Como parte de las acciones de seguimiento, autoridades sanitarias y representantes de las empresas involucradas sostuvieron una reunión para abordar las necesidades de saneamiento del sitio y definir mecanismos de colaboración.
En el encuentro participaron representantes de los Servicios de Salud de Yucatán, Grupo GICSA, Cabo Norte, el centro comercial La Isla Mérida y Fornelos Wake Yucatán.
La autoridad sanitaria señaló que las características del cuerpo de agua requieren un manejo técnico interdisciplinario para determinar las medidas de saneamiento que correspondan a las condiciones del sitio.
El objetivo inmediato es avanzar en un plan de saneamiento, definir responsabilidades y aplicar las recomendaciones técnicas. Paralelamente, continuará la integración de la propuesta de regulación para los lagos artificiales de uso recreativo.
En la mesa participan también la Secretaría de Desarrollo Sustentable, Japay, el Laboratorio Estatal de Salud Pública, Conagua, la Universidad Autónoma de Yucatán, el Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” y el Cinvestav Unidad Mérida.
La nueva regulación todavía se encuentra en etapa de propuesta. El planteamiento busca que los lagos artificiales que incorporan actividades recreativas tengan criterios específicos de vigilancia sanitaria, filtración, saneamiento y manejo ambiental, un tema que cobró relevancia después del caso ocurrido en Plaza La Isla.
