Yucatán atrae inversión maderera, pero los fletes de retorno encarecen el traslado
El presidente de la CANAINMA Delegación Sureste, Jimmy Leman, señala que aserraderos de Chiapas y Tabasco han buscado servicios en Yucatán, mientras la industria trabaja para reducir el costo del transporte.
Por Redacción
Mérida, Yucatán, a 29 de septiembre de 2026.- La industria maderera de Yucatán está recibiendo nuevos acercamientos de empresas de otros estados, particularmente de Chiapas y Tabasco, en un contexto en el que el cierre de algunos hornos en Campeche también ha permitido atraer parte de esa actividad hacia la entidad.
Jimmy Leman, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Maderera (CANAINMA), Delegación Sureste, señaló que algunos aserraderos de Chiapas y Tabasco ya han establecido contacto para buscar servicios en Yucatán, por lo que el sector trabaja en fortalecer la infraestructura y los servicios relacionados con el traslado de madera.
Explicó que actualmente la entidad recibe madera procedente de Chiapas, Tabasco y Oaxaca, principalmente para atender las necesidades de la industria en la Península.
Uno de los principales retos, apuntó, está en el costo de los fletes. Los camiones llegan a Yucatán cargados con madera, pero en muchos casos regresan vacíos, lo que eleva el costo de la operación.
Ante esta situación, la industria busca generar esquemas de fletes de retorno, de manera que los transportistas puedan encontrar mercancía para el viaje de regreso y así distribuir el costo entre ambas operaciones.
“Lo que se busca es que haya fletes de retorno”, explicó Leman, quien señaló que ya trabajan de manera conjunta con prestadores de servicios especializados en el traslado de madera.
El empresario reconoció que esta situación tiene un impacto directo en el precio final de los productos madereros, aunque precisó que el efecto depende del tipo de madera.
“El pino es una madera bastante económica; puede ser cedro, que puede tener otro precio”, comentó, al señalar que actualmente existen precios estandarizados para las distintas variedades.
La madera llega desde tres estados
Leman indicó que el suministro hacia la Península proviene principalmente de Chiapas, Tabasco y Oaxaca, y afirmó que, hasta ahora, la Cámara no ha recibido reportes de robo o extravío de madera durante estos traslados.
De acuerdo con el dirigente empresarial, este tipo de incidentes se presenta con mayor frecuencia en otras regiones del país, particularmente en el corredor que conecta Veracruz con la Ciudad de México y Puebla, mientras que la situación en el sureste se mantiene, hasta ahora, con mayor tranquilidad.
CANAINMA registra 91 empresas
En materia de formalidad, Leman informó que la CANAINMA Delegación Sureste cuenta con un registro de 91 empresas, cuyos integrantes, afirmó, operan dentro de la formalidad.
Sin embargo, señaló que la Cámara busca ampliar el concepto de formalidad más allá del cumplimiento fiscal y administrativo.
Explicó que el objetivo también es establecer estándares en aspectos como la elaboración de presupuestos y cotizaciones, así como el cumplimiento de los tiempos comprometidos con los clientes.
“Estamos buscando un estándar de servicio dentro de los agremiados”, señaló.
Leman consideró que esto permitiría fortalecer la imagen de la industria maderera y generar mayor confianza entre los consumidores.
Entre 35 y 40% de informalidad
Sobre la informalidad en el sector maderero de Yucatán, el presidente de la CANAINMA mencionó que los últimos reportes que conoce ubican el nivel entre 35 y 40 por ciento.
No obstante, aclaró que esa cifra no corresponde necesariamente a empresas constituidas como tales, ya que una parte importante de quienes se encuentran fuera de la formalidad serían pequeños productores, carpinteros y personas que trabajan desde sus propios domicilios o en comunidades del interior del estado.
Leman reconoció que actualmente no existe un censo con el que pueda precisar cuántos negocios o trabajadores se encuentran en esa condición, por lo que evitó traducir el porcentaje a un número específico de empresas.
