Estela 18: antes de Mérida, aquí ya había una ciudad maya
El arqueólogo José Huchim Herrera destaca que la réplica de la Estela 18 de Uxmal permitirá recordar el origen prehispánico de la ciudad y fortalecer su identidad; frente al monumento dedicado a los Montejo, cuya permanencia algunos sectores consideran un agravio al pueblo maya, sostiene que no se trata de quitar ni borrar una parte de la historia, sino de sumar.
Por David Rico
Mérida, Yucatán, a 25 de agosto de 2026.- Antes de que existiera Mérida como ciudad colonial, en este territorio ya había una ciudad maya. Esa es una de las referencias que, de acuerdo con el arqueólogo José Huchim Herrera, director de la Zona Arqueológica de Uxmal y la Ruta Puuc, permitirá recuperar la presencia de la Estela 18 de Uxmal en el paisaje urbano de la capital yucateca.
“No olvidemos que antes de ser la ciudad de Mérida, esta era una ciudad prehispánica”, señaló Huchim, al explicar el significado de colocar una réplica de la pieza de Uxmal en el Remate de Paseo de Montejo.

Para el arqueólogo, la presencia de la estela permitirá recordar ese origen y fortalecer la identidad de la ciudad.
“Simplemente estamos reforzando y fortaleciendo nuestros valores, nuestra identidad y de quiénes somos”, afirmó.
La réplica quedará frente al monumento dedicado a los Montejo, cuya permanencia ha sido cuestionada por sectores que consideran que representa la Conquista y constituye un agravio al pueblo maya.

Ante las propuestas para retirar ese monumento, Huchim se pronunció por incorporar la memoria maya sin eliminar otras etapas de la historia.
“La ubicación de la estela suma, hay que sumar, no hay que dividir, no hay que quitar”, sostuvo.
Explicó que el monumento dedicado a los Montejo también forma parte de la historia y cuestionó la idea de eliminarlo para dar paso a otra representación.
“¿Por qué borrar esa parte de nuestra historia?”, planteó.
Su propuesta es que ambos elementos puedan leerse dentro de una secuencia histórica que permita reconocer el pasado prehispánico y los periodos posteriores de la ciudad, “desde lo prehispánico hasta el siglo XX, XXI”.
Una estela distinta
La Estela 18 tiene además características que la diferencian de otros monumentos mayas encontrados en Uxmal.
Huchim explicó que muchas estelas representan a gobernantes con sus tocados, armamentos y escenas relacionadas con guerras, además de registrar nombres y fechas vinculadas con el gobierno de determinados personajes.
En el caso de la Estela 18, la representación es distinta porque aparecen dos deidades: el Jaguar del Inframundo y la diosa Chancheli.
“Hasta ahorita no hay una estela con esas dos deidades. Es una estela dual, donde el Jaguar del Inframundo es el que provee, el que da”, explicó.
La pieza contiene elementos relacionados con la tierra, el arcoíris, Chaac, el dios de la lluvia, y el campo. El Jaguar del Inframundo está relacionado con la producción y la distribución de los alimentos, mientras que Chancheli representa la fertilidad y la abundancia.
“Quien representa la fertilidad y la abundancia es la diosa Chancheli”, señaló Huchim.
La deidad también aparece acompañada por un quetzal, relacionado con la tierra y lo verde, además de un mascarón de Chaac.
“Es una dualidad, cielo, tierra, abundancia, alimento, subsistencia”, resumió el arqueólogo al explicar el significado de la composición.
El contexto arqueológico
La Estela 18 fue localizada durante las excavaciones del Palacio de la Montaña, a un costado de la Gran Pirámide de Uxmal.
Huchim explicó que durante los trabajos se liberó un patio hundido con un altar redondo y, a un costado, se encontró un basamento circular sobre el cual estaba hincada la estela.
“Ahí estaba originalmente”, recordó.
El área donde fue localizada permanece como un espacio visitable dentro de Uxmal y cuenta con información sobre la pieza y su contexto arqueológico.
La estela original fue trasladada al Museo de Kabah, donde puede observarse junto con cuatro vasijas y un plato que formaron parte de una ofrenda asociada con el momento en que la pieza fue colocada en el basamento.
“Ahí pueden verla como se encontró en su contexto”, explicó Huchim.
La réplica será ahora incorporada al paisaje urbano de Mérida, mientras la pieza original permanece bajo resguardo y exhibición en el contexto museográfico de la Ruta Puuc.
