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Liberan al agresor de Naomi pese a antecedente de fuga

El imputado por tentativa de feminicidio enfrentará el proceso en libertad con medidas cautelares, sin monitoreo electrónico por falta de brazaletes.

Por Iuridae Escalante

Mérida, Yucatán, 29 de mayo de 2026.- A pesar de haber permanecido prófugo durante casi ocho años tras el ataque, Ricardo Enrique C.C. recuperará su libertad por decisión del juez José Enríquez Sáenz Dzul, quien resolvió retirarle la medida cautelar de prisión preventiva que enfrentaba mientras se desarrolla el proceso penal en su contra.

Ricardo Enrique C.C. está imputado por feminicidio agravado en grado de tentativa, delito por el que presuntamente intentó privar de la vida a Naomi Ríos Covián Abadala Iza. Sin embargo, el juzgador consideró suficientes medidas cautelares como la firma periódica, la prohibición de salir del estado y la restricción de acercarse a la víctima.

Además, ordenó la colocación de un brazalete electrónico para supervisar su ubicación, pero la medida no podrá aplicarse de inmediato debido a que actualmente no existen dispositivos disponibles, por lo que el imputado permanecerá sin monitoreo electrónico.

“Me encuentro deshecha e impresionada ante la misoginia y la injusticia en México. Convenientemente para Ricardo, por el momento no hay brazaletes electrónicos disponibles para su monitoreo. Por ello, hoy hago responsable tanto al juez José Enríquez Sáenz Dzul como a Ricardo Enrique C.C. si algo me sucede a mí o a mi familia”, expresó Naomi a través de redes sociales.

La sobreviviente lamentó la resolución judicial y aseguró que teme por su integridad. Recordó que Ricardo Enrique no sólo la agredió y estranguló hasta dejarla inconsciente, sino que posteriormente abandonó el país y logró evadir a las autoridades durante casi ocho años.

Ante la decisión judicial, Naomi teme que el imputado vuelva a sustraerse de la acción de la justicia o que busque acercarse a ella o a sus familiares. Señaló que actualmente vive a escasa distancia de su entorno familiar, lo que incrementa su preocupación.

La mujer cuestionó qué más debe ocurrir para que las víctimas obtengan protección efectiva y acceso a la justicia. Recordó que el ataque cambió por completo su vida, le dejó secuelas físicas y emocionales, y la obligó a abandonar México por miedo a que su agresor pudiera localizarla mientras permanecía prófugo.

“¿A qué tiene que llegar esto para que se haga justicia? ¿A que yo ya no esté el día de mañana?”, cuestionó.

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