Ofrecen reubicación “privilegiada” a artesanos para destrabar conflicto en Chichén Itzá
La propuesta contempla mover a vendedores del antiguo parador al nuevo acceso principal, por donde ingresará todo el turismo; reiteran que solo habrá una entrada y buscan reabrir la zona arqueológica de inmediato. “De ser posible mañana mismo”.
Por David Rico
La zona arqueológica de Chichén Itzá podría reabrir de manera inmediata incluso desde mañana, siempre y cuando en la próxima mesa de diálogo se logren acuerdos con los grupos de artesanos que mantienen el conflicto por la reubicación y el nuevo esquema de acceso al sitio.
Durante una rueda de prensa encabezada por el secretario general de Gobierno, Omar Pérez Avilés; el director general del INAH, Joel Vázquez Herrera, y el director de Cultur, David Escalante Lombardi, las autoridades presentaron una nueva propuesta de reubicación para los artesanos inconformes, reiteraron que no habrá desalojos y confirmaron que Chichén Itzá operará únicamente con un acceso principal a través del Centro de Atención a Visitantes (CATVI).

El eje de la propuesta consiste en trasladar a los artesanos que actualmente venden en la zona del antiguo parador, en la entrada, al ser espacio que perderá afluencia al dejar de funcionar como acceso, hacia un “lugar privilegiado” en el nuevo ingreso principal, por donde pasará la totalidad de los visitantes.
Dijeron que esto les garantiza seguir teniendo excelentes ventas.
Las autoridades aseguraron que el objetivo es que los comerciantes mantengan sus ventas y continúen beneficiándose del flujo turístico.

“Prácticamente toda esa franja se movería al nuevo acceso principal, garantizando que puedan seguir vendiendo como lo hacen hoy”, explicaron.
Asimismo, precisaron que los artesanos que actualmente laboran dentro de la zona arqueológica, particularmente en el tramo entre el Cenote Sagrado y la pirámide de Kukulcán, podrán permanecer en sus espacios actuales si así lo deciden, mediante la firma de una responsiva de que no se moverán de ese lugar.
En reiteradas ocasiones, tanto el Gobierno del Estado como el INAH insistieron en que no existe ningún plan de desalojo ni se aplicará la fuerza.

“Jamás se ha hablado de un desalojo. Nada será a la fuerza”, recalcaron, al señalar que continuarán las mesas de diálogo “tomando los cafés que sean necesarios” hasta lograr consensos.
Otro de los puntos centrales de la negociación y que, reconocieron, ha frenado acuerdos con algunos grupos de artesanos, es mantener congelado el padrón actual de vendedores.
Las autoridades señalaron que existe un censo consensuado desde 2025 que supera los 600 artesanos y que la postura oficial es que ese número no crezca más.

Argumentaron que la medida busca preservar el orden dentro de la zona arqueológica, evitar saturación comercial y proteger tanto la experiencia turística como la imagen del patrimonio cultural.
Actualmente, detallaron, 260 artesanos ya se encuentran instalados en el mercado artesanal del CATVI.
Sobre la decisión de mantener un acceso único, explicaron que responde a razones de seguridad, control del boleto único y al aprovechamiento integral de la infraestructura construida alrededor del nuevo Centro de Atención a Visitantes.
Las autoridades destacaron que el CATVI forma parte de una de las obras de atención turística “más grandes de América Latina” y señalaron que el nuevo esquema también busca que los visitantes recorran el Gran Museo Maya de Chichén Itzá, donde se exhiben piezas recuperadas durante el salvamento arqueológico relacionado con el Tren Maya.
Finalmente, las autoridades confiaron en que la próxima mesa de diálogo permita destrabar el conflicto y alcanzar acuerdos para reabrir de inmediato Chichén Itzá.
