Reconocer no basta: derechos lingüísticos del pueblo maya aún enfrentan pendientes
En un conversatorio, académicos, colectivos y funcionarios, entre ellos Neyda Pat, Yazmín Novelo y Fidencio Briceño, reflexionaron sobre los desafíos para que la Ley de Derechos Lingüísticos se traduzca en políticas públicas efectivas.
Por Redacción
Mérida, Yucatán, a 13 de marzo de 2026.- A más de dos décadas de la promulgación de la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas, especialistas, activistas y representantes institucionales coincidieron en que el principal desafío ya no es el reconocimiento legal de las lenguas indígenas, sino garantizar que ese derecho pueda ejercerse en la vida cotidiana.
El tema fue abordado durante el conversatorio “Derechos lingüísticos de los pueblos indígenas: memoria, vigencia y futuro a 23 años de la Ley”, realizado en el Congreso del Estado, donde se reflexionó sobre los avances y los pendientes para proteger e impulsar el uso de la lengua maya en Yucatán.
La diputada Neyda Pat Dzul, quien impulsó el encuentro, señaló que hablar de derechos lingüísticos en el estado implica reconocer a la lengua maya como parte central de la identidad y la memoria de los pueblos originarios, pero también revisar qué tan efectivos han sido los mecanismos para garantizar su uso en espacios institucionales.

En el diálogo participaron la directora ejecutiva del colectivo U péekbal waye’, Yazmín Novelo Montejo; el responsable del programa de Pueblos Originarios de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán, Ramón Humberto Chan Briceño; el representante del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, Freddy Humberto Poot Sosa; así como el investigador y lingüista Fidencio Briceño Chel, quien moderó la mesa.
Durante la discusión se destacó que uno de los avances más relevantes de la Ley ha sido el reconocimiento de las lenguas indígenas como lenguas nacionales con la misma validez que el español, lo que permitió impulsar procesos de normalización lingüística, la creación de instituciones y una mayor visibilidad pública del tema.

No obstante, quienes participaron en el conversatorio señalaron que aún persisten obstáculos para que estos derechos se ejerzan plenamente. Entre los principales retos mencionaron la falta de intérpretes suficientes en ámbitos clave como la justicia y la salud, así como la necesidad de mejorar su formación y condiciones laborales.
Otro de los pendientes identificados es fortalecer la enseñanza de la lengua maya y ampliar su presencia en la vida pública, desde documentos oficiales y señalética institucional hasta espacios digitales y campañas de comunicación.

También se planteó la necesidad de que las políticas lingüísticas se diseñen con mayor participación de las propias comunidades hablantes, de modo que respondan a sus realidades y necesidades.
En el encuentro también participaron la secretaria de la Cultura y las Artes del estado, Patricia Martín Briceño, así como legisladores y representantes institucionales, quienes coincidieron en que la protección del maya no debe limitarse al ámbito cultural.
Más allá de su valor patrimonial, señalaron, garantizar el uso y la preservación de la lengua maya implica reconocer derechos, combatir desigualdades históricas y avanzar en el reconocimiento pleno de los pueblos originarios.
