Yucatán perdió 2,879 hectáreas de manglar en 16 años; ahora pagarán por restaurarlo
La pérdida de manglar costero fue de 149 hectáreas al año entre 1988 y 2004; el programa estatal dará hasta 43,200 pesos por persona durante tres meses para desazolvar canales y manantiales y acondicionar áreas para la formación de petenes.
Por David Rico
Mérida, Yucatán, a 30 de septiembre de 2026.- Yucatán perdió 2,879 hectáreas de manglar en su zona costera entre 1988 y 2004, una reducción equivalente a un promedio de 149 hectáreas por año. El 49 por ciento de esa pérdida se concentró en el oriente del estado, de acuerdo con los antecedentes incluidos en las reglas de operación del nuevo programa estatal para la restauración de humedales costeros.
Frente a este deterioro, el Gobierno del Estado estableció un esquema de apoyos económicos para que personas beneficiarias realicen directamente trabajos de restauración. Las reglas de operación fueron publicadas este 29 de septiembre en el Diario Oficial del Gobierno del Estado mediante el Acuerdo SDS 05/2026.

El programa, denominado Entrega de Apoyos Económicos e Insumos para la Restauración de Humedales Costeros del Estado de Yucatán, contempla un pago de 600 pesos diarios por persona, por jornadas de siete horas, durante seis días a la semana y por un periodo de tres meses.
Con este esquema, cada persona podrá recibir hasta 43 mil 200 pesos en total. El pago se efectuará al finalizar cada semana, tomando en cuenta las seis jornadas efectivamente trabajadas, mediante cheque de caja.
Los trabajos estarán dirigidos a recuperar la circulación del agua en los humedales mediante tres tipos de acciones: el diseño y habilitación de canales para el desazolve de alcantarillas, el desazolve de manantiales y el acondicionamiento edáfico e hidrológico para la formación de petenes.

En los canales, las personas beneficiarias deberán retirar manualmente los lodos acumulados y depositarlos en áreas previamente delimitadas. Las reglas establecen como referencia una profundidad mínima de un metro y un ancho de entre 0.5 y dos metros, aunque las características podrán ajustarse según las condiciones de cada sitio y con autorización del personal técnico de la Secretaría de Desarrollo Sustentable.
También deberán retirar raíces, troncos, tocones y rocas que obstaculicen el paso del agua y, cuando sea necesario, realizar adecuaciones para colocar nuevamente en su posición los tubos de alcantarillas que se encuentren obstruidos.
En los manantiales, las labores consistirán en retirar sedimentos, hojas, ramas, troncos y otros materiales que interfieran con el flujo natural del agua. El material extraído deberá colocarse en las áreas previamente delimitadas alrededor del manantial.
La tercera línea de trabajo será el acondicionamiento de áreas para formar petenes, ecosistemas característicos de los humedales de la península. El modelo previsto contempla un manantial central y 15 estanques semicirculares interconectados para favorecer la circulación del agua entre los distintos compartimentos.
Las reglas establecen que los estanques deberán tener una profundidad de entre 0.8 y un metro, además de muros perimetrales empalizados para delimitar los módulos. El personal técnico podrá autorizar modificaciones al modelo cuando las características del paisaje así lo requieran.
Más de 30 obstrucciones entre Celestún y El Cuyo
El deterioro de los humedales costeros, según el documento, está relacionado también con alteraciones en la circulación natural del agua. Las reglas de operación señalan que se han identificado más de 30 obstrucciones al flujo hidráulico a lo largo de la franja costera, desde Celestún hasta El Cuyo.
Las carreteras y bordos costeros son señalados como los principales obstáculos, aunque también se identifican instalaciones de agua potable que bloquean la circulación hídrica en algunas zonas de la ciénaga.
Entre los efectos asociados a estas alteraciones se encuentran la degradación del manglar, la eutrofización del agua y el asolvamiento del sistema natural de drenaje. El documento advierte además que estos cambios afectan a especies de interés pesquero, debido a que aproximadamente 70 por ciento de las especies comerciales depende de las lagunas costeras durante sus primeras etapas de vida.
El Gobierno del Estado anunció en octubre de 2025 la Estrategia de Restauración Comunitaria en Humedales Costeros de Yucatán, con el propósito de involucrar a las comunidades en la recuperación de estos ecosistemas.
El nuevo programa deriva del programa presupuestario 660, Gestión para la conservación de los ecosistemas, y establece que los apoyos económicos estarán sujetos a las tareas específicas asignadas a cada persona beneficiaria.
Las jornadas no se realizarán cuando exista una contingencia climática, como lluvia, tormenta eléctrica, vientos superiores a 60 kilómetros por hora o cualquier otra condición que, a juicio del personal técnico, represente un riesgo o impida realizar los trabajos.
Los días suspendidos serán recorridos al final del calendario de trabajo, de manera que se amplíe el periodo del programa por el mismo número de jornadas no realizadas, pero sin aumentar el monto máximo de 43 mil 200 pesos por persona.
La convocatoria deberá publicarse anualmente en el sitio de la Secretaría de Desarrollo Sustentable y en uno de los periódicos de mayor difusión en el estado. Para este ejercicio, las reglas establecen que deberá emitirse en un plazo máximo de diez días naturales contados a partir de la publicación del acuerdo.
