Cárceles de Yucatán reprueban evaluación de la CNDH; detectan fallas en derechos humanos, salud, gobernabilidad y reinserción
De acuerdo con el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025, Yucatán reprobó la evaluación con 5.91 de calificación; la CNDH detectó deficiencias en los cuatro centros penitenciarios revisados, desde servicios de salud y condiciones de estancia hasta protección de derechos humanos, seguridad y custodia, gobernabilidad, reinserción social y atención a grupos con necesidades específicas.
Por David Rico
Mérida, Yucatán, a 8 de octubre de 2026.- Las cárceles de Yucatán reprobaron la evaluación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), con una calificación global de 5.91, tras la revisión de cuatro Centros de Reinserción Social (Cereso) del estado.
El diagnóstico detectó deficiencias en servicios de salud, condiciones materiales e higiene, hacinamiento y sobrepoblación, protección de derechos humanos, seguridad y custodia, gobernabilidad, clasificación penitenciaria y actividades de reinserción social, además de problemas en los procedimientos disciplinarios, la integración de expedientes técnico-jurídicos y la atención de grupos con necesidades específicas.
Los cuatro centros evaluados fueron el Cereso de Mérida, con 5.95; el de Valladolid, con 5.77; el de Tekax, con 6.00, y el Centro de Reinserción Social Femenil, con 5.91. El promedio estatal fue de 5.91, de acuerdo con el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025.

La CNDH establece una escala de cero a 10: las calificaciones de 0 a 5.9 son consideradas reprobatorias; de 6 a 7.9 corresponden a una evaluación amarilla, y de 8 a 10 a una evaluación verde.
En el contexto nacional, la mayoría de los Centros de Reinserción Social estatales evaluados se ubicaron también en rango reprobatorio. Entre las entidades que obtuvieron calificación aprobatoria se encuentran Estado de México, Nuevo León, Guanajuato, Michoacán de Ocampo, Durango, Oaxaca, Querétaro, Aguascalientes y Colima. Nuevo León obtuvo la puntuación más alta, con 7.02.
El diagnóstico señala además una tendencia a la baja en los cuatro centros penitenciarios de Yucatán evaluados. La revisión considera aspectos relacionados con la integridad de las personas privadas de la libertad, una estancia digna, gobernabilidad, reinserción social y la atención de grupos con necesidades específicas.

Mérida: fallas en salud, custodia y reinserción
En el Centro de Reinserción Social de Mérida, la CNDH detectó deficiencias para prevenir y atender violaciones a derechos humanos, así como programas insuficientes para prevenir y atender incidentes violentos. También reportó problemas en la alimentación, las condiciones materiales e higiene de las áreas de alojamiento, comunicación con el exterior, cocina y comedor, así como en el área médica.
El diagnóstico señala además deficiencias en la aplicación de sanciones disciplinarias, insuficiencia de personal de seguridad y custodia, presencia de actividades ilícitas, integración de expedientes técnico-jurídicos, separación entre personas procesadas y sentenciadas, clasificación penitenciaria y organización y registro del plan de actividades.

También encontró actividades educativas insuficientes o inexistentes y programas insuficientes para prevenir adicciones y atender procesos de deshabituación voluntaria.
Entre los aspectos favorables del centro se encuentran la distribución de las personas privadas de la libertad, la relación entre población y capacidad, así como las condiciones de las áreas laborales y de capacitación. También se reportó atención a personas indígenas, LGBTTTIQ+ y con VIH/sida.

Valladolid: servicios de salud y atención penitenciaria, entre las deficiencias
En el Cereso de Valladolid, que obtuvo la calificación más baja de los cuatro centros con 5.77, la CNDH señaló deficiencias en la atención a personas en aislamiento, los servicios de salud, la prevención y atención de violaciones a derechos humanos y de incidentes violentos, así como en los mecanismos para presentar quejas por posibles violaciones a derechos humanos.
También detectó problemas en las condiciones materiales e higiene de las áreas de alojamiento y del área médica, la aplicación de sanciones disciplinarias, la capacitación del personal penitenciario, la suficiencia de personal de seguridad y custodia, la integración de expedientes técnico-jurídicos, la separación entre procesados y sentenciados y la clasificación de las personas privadas de la libertad.

Asimismo, reportó deficiencias en la organización y registro del plan de actividades, actividades deportivas, laborales y de capacitación, atención a personas con discapacidad y a población LGBTTTIQ+, además de programas insuficientes para prevenir adicciones y atender procesos de deshabituación.
Tekax: hacinamiento y sobrepoblación, además de fallas en salud y seguridad
El Cereso de Tekax obtuvo la calificación más alta entre los cuatro centros evaluados, con 6.00, pero la CNDH también identificó diversas deficiencias, entre ellas problemas en los servicios de salud, la prevención y atención de violaciones a derechos humanos, así como hacinamiento y sobrepoblación.
También detectó programas insuficientes para prevenir y atender incidentes violentos, mecanismos insuficientes para presentar quejas, deficiencias en la supervisión del centro, condiciones materiales e higiene de las áreas de alojamiento, instalaciones médicas y otras necesarias para su funcionamiento.

A ello se sumaron deficiencias en la aplicación de sanciones disciplinarias, personal de seguridad y custodia, actividades ilícitas, expedientes técnico-jurídicos, clasificación penitenciaria, organización y registro del plan de actividades y actividades deportivas. También se reportaron deficiencias en la atención a personas LGBTTTIQ+, con VIH/sida y en los programas para prevenir adicciones y atender procesos de deshabituación.
El centro obtuvo resultados favorables en alimentación, condiciones materiales e higiene de talleres y áreas deportivas, ausencia de autogobierno, ausencia de extorsión o sobornos, así como en actividades laborales y de capacitación y atención a personas indígenas.
Cereso femenil: carencias en capacitación, actividades y atención a grupos específicos
En el Centro de Reinserción Social Femenil, con una calificación de 5.91, la CNDH identificó deficiencias en los servicios de salud, prevención y atención de violaciones a derechos humanos, programas para prevenir y atender incidentes violentos y mecanismos para presentar quejas.
También señaló problemas en la supervisión del centro, las condiciones materiales e higiene de las áreas de alojamiento, talleres y áreas deportivas, la aplicación de sanciones disciplinarias, la capacitación del personal penitenciario y la existencia de normas, reglas y manuales.
El diagnóstico reportó además insuficiencia de personal de seguridad y custodia, deficiencias en expedientes técnico-jurídicos, clasificación penitenciaria y organización y registro del plan de actividades, así como problemas en la vinculación con la sociedad.
También fueron señaladas como insuficientes o inexistentes las actividades deportivas y educativas, junto con deficiencias en la atención a personas con discapacidad e indígenas y en los programas para prevenir adicciones y atender procesos de deshabituación.
Entre los aspectos favorables del centro se encuentran la distribución de las personas privadas de la libertad, la relación entre población y capacidad, las condiciones de la cocina y comedor y del área médica, así como la ausencia de autogobierno y de extorsión o sobornos. También se reportó atención adecuada a población LGBTTTIQ+ y con VIH/sida.
