Con libro en mano, Yucatán activa la ruta formal para declarar al bordado maya patrimonio cultural inmaterial
La presentación del libro “El Bordado Maya de Yucatán: Patrimonio Vivo”, respaldado por la UNESCO, fortalece el expediente técnico mientras el Consejo Estatal de Bordadoras exigió frenar la copia industrial y garantizar condiciones reales para sostener esta práctica cultural.
Por David Rico
Mérida, Yucatán, a 26 de febrero de 2026.- Se presentó el libro “El Bordado Maya de Yucatán: Patrimonio Vivo”, una publicación de 277 páginas que documenta más de 30 tipos de puntadas del textil maya yucateco y que forma parte del Plan de Salvaguardia del Bordado Maya Yucateco. La obra se integra al proceso para que esta tradición sea incorporada al inventario nacional y avance hacia su reconocimiento como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.
Respaldado por la UNESCO, Fundación Banorte, el Gobierno estatal y la Secretaría de la Cultura y las Artes de Yucatán (Sedeculta), el libro no sólo compila técnicas y testimonios: también se plantea como una herramienta de defensa cultural ante la apropiación y reproducción de diseños sin reconocimiento a sus autoras.

Durante la ceremonia en Palacio de Gobierno, el gobernador Joaquín Díaz Mena afirmó que la publicación reconoce un patrimonio vivo y el trabajo de quienes lo sostienen.
“Este libro que hoy se presenta reconoce ese patrimonio vivo, no únicamente es un libro sino que es un testimonio del talento de nuestras artesanas y artesanos, del valor cultural de nuestros pueblos y la fuerza de una tradición que sigue generando ingresos a miles de familias”.

Señaló que el bordado maya forma parte de la historia profunda del pueblo maya y que en sus diseños se encuentran símbolos de la naturaleza, la cosmovisión y la memoria colectiva.
Con esta edición el sueño de hacer el bordado maya parte del inventario nacional y patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, cada día estará más cerca”.
El mandatario vinculó el proyecto con el reconocimiento del papel de las mujeres en las comunidades y con la necesidad de fortalecer la economía local a partir del trabajo artesanal. También subrayó el valor formativo del libro para que nuevas generaciones comprendan el significado de los bordados y los reconozcan como parte de su identidad.
En representación del Consejo Estatal de Bordadoras, Selmy Olivia Domínguez Chan destacó que el bordado maya es un legado transmitido por abuelas, madres y hermanas.

“El bordado maya es más que una técnica, es un lenguaje que habla de nuestra identidad y de nuestra cosmovisión”.
Calificó esta práctica como un acto de resistencia, orgullo e identidad, y planteó una serie de solicitudes a las autoridades: mayor difusión y promoción nacional e internacional; espacios de venta que fortalezcan la economía familiar; capacitaciones para mejorar la calidad de los productos; acceso a insumos y créditos para quienes no pueden adquirir materiales; y acciones para frenar la reproducción de bordados falsos.

El representante en México de la UNESCO, Andrés Morales Arciniegas, reconoció que el liderazgo de las mujeres ha sido clave para mantener viva la tradición y señaló que enfrentan retos como el reconocimiento académico y la certificación profesional, el acceso a herramientas y espacios de comercialización justa, así como el fortalecimiento de modelos de negocio y financiamiento.
La secretaria de la Cultura y las Artes, Patricia Martín Briceño, indicó que el trabajo se ha articulado a través del Consejo Estatal de Bordadoras como un esquema de gobernanza cultural que involucra directamente a las artesanas en la toma de decisiones.
El libro será presentado nuevamente en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (FILEY), en el stand de Sedeculta, donde se contará con algunos ejemplares para el público en general.

