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Investigan las conexiones ocultas del acuífero de la Península de Yucatán

El proyecto MAYAS estudia las rutas de circulación del agua subterránea y plantea que los grandes sistemas de cuevas inundadas podrían formar parte de una red hidráulica de mayor escala, cuyas principales estructuras aún permanecen poco exploradas.

Por Redacción / Fotos: Mayas Project

Mérida, Yucatán, a 29 de octubre de 2026.- La circulación del agua subterránea en la Península de Yucatán podría responder a un sistema hidráulico de mayor escala que el conocido hasta ahora. Esa es la hipótesis que investiga el proyecto MAYAS, una iniciativa científica encabezada por el explorador y especialista en buceo de cuevas Robbie Schmittner, con apoyo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la participación de investigadores nacionales e internacionales.

La investigación busca identificar las principales rutas subterráneas del agua, comprender sus conexiones y determinar cómo se relacionan las estructuras geológicas que atraviesan la península. El objetivo es conocer mejor el funcionamiento regional del acuífero, una fuente esencial de agua para millones de personas y para numerosos ecosistemas.

La hipótesis central plantea que los sistemas de cuevas inundadas más extensos conocidos en el mundo, entre ellos Ox Bel Ha y Sac Actun, podrían ser manifestaciones secundarias de una red hidráulica mucho mayor, cuyas principales estructuras de conducción de agua todavía no han sido exploradas en su totalidad.

En la región se han explorado y cartografiado aproximadamente 2 mil kilómetros de pasajes subacuáticos. Sin embargo, el proyecto considera que ese conocimiento representa solo una parte de un sistema cuya dimensión y funcionamiento regional todavía necesitan investigarse.

Seis estructuras geológicas bajo estudio

El modelo de investigación contempla seis grandes estructuras geológicas que podrían desempeñar un papel importante en la circulación del agua subterránea: el Anillo de Cenotes, la Sierrita de Ticul, Río Hondo, Holbox, Akumal y el Arco de La Libertad.

Los científicos estudian las posibles conexiones entre estas estructuras y su influencia en los movimientos del agua a escala regional. También buscan evaluar otra hipótesis: que las corrientes y las diferencias de presión asociadas con la dinámica marina en el canal de Yucatán, entre el mar Caribe y el golfo de México, constituyan una fuerza impulsora importante de la circulación subterránea.

Este planteamiento será evaluado mediante investigaciones científicas y mediciones de campo, por lo que todavía no constituye una explicación comprobada del funcionamiento del acuífero.

Exploraciones desde el aire hasta las cuevas inundadas

Para investigar las conexiones subterráneas, los equipos utilizan drones equipados con instrumentos geofísicos que permiten detectar indicios de fracturas y posibles estructuras de cuevas. En superficie, los investigadores examinan las formaciones geológicas y buscan cenotes y otros accesos naturales al sistema hídrico.

Bajo tierra, espeleólogos especializados en exploración subacuática recorren y cartografían los conductos inundados. Entre las actividades se encuentran la medición de caudales y corrientes, el análisis de la calidad del agua y la recolección de muestras para estudiar ADN y componentes biológicos, como algas y bacterias.

La integración de estos datos permitirá construir una interpretación más amplia de las rutas por las que circula el agua y de las conexiones entre las distintas estructuras geológicas.

El agua y los riesgos de contaminación

La investigación también tiene implicaciones para la protección de los recursos hídricos y los ecosistemas de la península. El turismo, la agricultura, la pesca y otras actividades económicas dependen de la disponibilidad de agua y de la conservación de los ambientes naturales.

Uno de los aspectos que busca comprender el proyecto es el desplazamiento de contaminantes a través del subsuelo. Debido a las conexiones del sistema hídrico, estas sustancias pueden recorrer distancias considerables y afectar ecosistemas alejados del sitio donde fueron introducidas.

Los conocimientos generados podrían contribuir a identificar zonas vulnerables y aportar bases científicas para desarrollar medidas de protección y conservación. No obstante, la identificación de esas áreas y la comprensión de las rutas de transporte dependen de los resultados de las investigaciones.

El proyecto MAYAS cuenta con el apoyo de la iniciativa Perpetual Planet de Rolex y desarrolla trabajos en colaboración con universidades, centros de investigación e instituciones gubernamentales, entre ellas la Conanp y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Sus investigaciones también abarcan regiones de Veracruz y otras zonas del sur de México, con la posibilidad de extenderse a Belice y Guatemala. Los resultados se compartirán mediante publicaciones científicas, colaboración con instituciones de conservación y actividades educativas dirigidas a escuelas, universidades y al público en general.

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