Tres megaproyectos fotovoltaicos se proyectan en territorio maya de Yucatán
Conagua reconoce posibles impactos por la remoción de vegetación y modificación del suelo, como menor recarga del acuífero, alteración de escurrimientos y riesgo de inundaciones; los proyectos deberán pasar por consulta previa, libre e informada con comunidades indígenas.
Por Redacción
Mérida, Yucatán, a 29 de octubre de 2026.- Tres proyectos de generación de energía fotovoltaica están contemplados en un procedimiento de Consulta Previa, Libre e Informada en Yucatán, debido a que se ubican en regiones con presencia de comunidades mayas. Su desarrollo también plantea posibles impactos ambientales relacionados con la modificación del suelo, la infiltración de agua de lluvia y la recarga del acuífero.
Los proyectos son la Planta Solar Haab Kiin, prevista entre los municipios de Umán y Hunucmá; el Parque Fotovoltaico Energías Renovables Saas, en Peto, y el Parque FV Energías Renovables Kiin, en Tekax.

De acuerdo con información del Organismo de Cuenca Península de Yucatán de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la preparación de los terrenos, la remoción de vegetación y la modificación de las superficies pueden alterar la infiltración del agua de lluvia, reducir la recarga del acuífero y modificar los escurrimientos pluviales. Estos cambios podrían incrementar el riesgo de inundaciones si no se consideran medidas adecuadas de manejo del suelo y drenaje.
La dependencia también señaló la necesidad de evaluar los requerimientos de agua para la operación de las instalaciones fotovoltaicas, así como atender la conservación de cuerpos de agua, las zonas ambientalmente sensibles y el manejo de residuos.

El procedimiento es conducido por la Secretaría de Energía (Sener), mientras que Conagua participa en un Comité Técnico Asesor junto con dependencias federales, autoridades estatales y municipales, representantes del sector privado y presidentes de comisariados ejidales. Entre los asuntos que se busca abordar están los posibles impactos sociales y las afectaciones relacionadas con los desarrollos energéticos.
Durante su intervención, el director general del Organismo de Cuenca Península de Yucatán, Roberto López González, señaló que, aunque la generación fotovoltaica utiliza una fuente renovable, sus instalaciones requieren evaluar las necesidades de agua para su operación y cumplir con las disposiciones aplicables en materia de aprovechamiento hídrico y descarga de aguas residuales.

Sin embargo, el boletín no detalla las características de los tres desarrollos ni permite dimensionar su alcance. No precisa cuántas hectáreas ocupará cada uno, su capacidad de generación en megawatts, el monto de inversión, la cantidad de paneles que se instalarán, las superficies de vegetación que podrían removerse ni los volúmenes de agua que requerirán durante su construcción y operación.
Tampoco identifica las comunidades mayas que participarán en las consultas, el número de personas involucradas, las fechas previstas para las distintas etapas del procedimiento ni los acuerdos alcanzados hasta ahora.
La información tampoco permite conocer qué medidas específicas se exigirán a las empresas para evitar o mitigar los posibles efectos sobre el acuífero, los cuerpos de agua y el comportamiento de los escurrimientos pluviales.
La dimensión de estos proyectos y sus implicaciones territoriales son relevantes en Yucatán, donde el acuífero constituye la principal fuente de abastecimiento de agua para la población y sostiene tanto las actividades productivas como los ecosistemas.
El comunicado de Conagua pone sobre la mesa los posibles impactos hídricos y ambientales de los tres desarrollos, pero deja sin precisar información fundamental para conocer su dimensión y las condiciones en que se pretende llevarlos a cabo.
