LocalPolítica y Gobierno

Entre los 12 y 17 años: Casa Otoch resguarda a siete niñas y adolescentes con embarazo o maternidad

En el área especializada “Binomios”, el centro brinda protección y atención integral a niñas y adolescentes que ingresan embarazadas o con hijas e hijos. Actualmente, cinco cursan un embarazo y dos ya son madres.

Por David Rico

Mérida, Yucatán, a 27 de julio de 2026.— Casa Otoch mantiene bajo resguardo a siete niñas y adolescentes, de entre 12 y 17 años, que cursan un embarazo o ya son madres, quienes reciben atención en el área especializada “Binomios”, creada para brindar protección integral a quienes llegan en esa condición tras ser canalizadas por la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.

El director del centro, Walter Eduardo Domínguez González, informó que actualmente cinco niñas y adolescentes están embarazadas y dos ya son madres.

“Tenemos el área de Binomios, donde se encuentran adolescentes que llegaron embarazadas o ya con su hijo nacido. En este momento tenemos siete: dos que ya tienen a su bebé y cinco que se encuentran embarazadas”, señaló.

Precisó que la niña más pequeña tiene 12 años y la mayor 17. Seis son originarias de Yucatán y una de Chiapas, quien permanece bajo protección en la entidad.

Asimismo, explicó que la mayoría ingresó con embarazos avanzados, aunque uno de los casos corresponde a una gestación de apenas 12 semanas.

“La mayoría llegan ya con un embarazo avanzado; tenemos a una niña con 12 semanas de gestación. Una vez que la Procuraduría determina el resguardo, somos el único centro de asistencia social que recibe a niñas y adolescentes en esta área”, indicó.

Domínguez González explicó que el acompañamiento incluye atención médica especializada a través del Hospital O’Horán y seguimiento psicológico permanente.

“Son niñas, muchas veces tienen 12 o 13 años. Nosotros las acompañamos psicológicamente durante todo este proceso; cualquier decisión jurídica corresponde a la Procuraduría”, comentó.

Añadió que muchas llegan sin haber recibido controles prenatales ni atención médica durante el embarazo, por lo que el seguimiento especializado resulta fundamental.

“Muchas no tuvieron seguimiento durante el embarazo; incluso algunas no recibieron ácido fólico. Afortunadamente, con el apoyo del Hospital O’Horán los dos nacimientos que hemos tenido han evolucionado muy bien”, afirmó.

El director de Casa Otoch hizo un llamado a la sociedad para denunciar cualquier situación que pueda poner en riesgo a niñas y adolescentes.

“Si vemos a una niña o adolescente con una persona mayor de edad, hay que denunciarlo. Muchas veces son engañadas e incluso pueden llegar a un embarazo derivado de una situación de abuso”, expresó.

Respecto a la situación jurídica de las niñas, adolescentes y de sus hijas e hijos, explicó que cada expediente se analiza de manera individual y que corresponde a la Procuraduría determinar las medidas de protección y, cuando es posible, trabajar en su reintegración a una red familiar segura.

“Cada niña y adolescente tiene una situación jurídica distinta. Hay casos en los que se busca reintegrarlas con abuelos, tíos u otros familiares, siempre privilegiando su seguridad y la restitución de sus derechos”, concluyó.

Deja un comentario